MI HISTORIA
Durante los siguientes años, mi salud fue empeorando poco a poco mientras los fármacos aumentaban. “Ni la alimentación ni la gestión emocional pueden ayudarte”, me decían. Y yo les creía.
En 2020, en un brote muy grave, acabé en el preoperatorio para operarme de urgencia. Cuando ya no había esperanza, mi cuerpo reaccionó. La inflamación bajó y comencé a recuperarme. Me salvé de la operación. Sentí que me daban una segunda oportunidad.
Entonces pregunté a los médicos qué podía hacer para que no volviera a pasar.
"Rezar. Esto es cuestión de suerte", respondieron.
Ahí algo cambió. Esta vez, no los creí.
Graduado en Psicología por la Universidad de Granada, decidí ampliar mi formación y especializarme en PNI Clínica para poder acompañar a otras personas en ese mismo proceso.
