Mi enfoque

QUÉ TRABAJAMOS

A veces, lo que nos pasa tiene un nombre, una etiqueta, un diagnóstico… Otras veces, lo único que escuchamos es que “no tienes nada, todo está bien”.

Ambos casos tienen en común una cosa: tú sigues sintiéndote mal.
Puedes venir a consulta por motivos distintos:

Dificultades psicológicas

Psicología integrativa

Problemas digestivos

Salud Autoinmune e Inflamación

Mi forma de trabajar en psicología parte de una idea sencilla: los síntomas no aparecen porque sí.

La ansiedad, el estrés, la tristeza, la apatía, los bloqueos emocionales o las dificultades en las relaciones suelen ser señales de que algo necesita ser escuchado, comprendido y ordenado.

Mi enfoque es integrativo. Esto significa que no trabajo desde una única escuela psicológica cerrada, sino que adapto el proceso a cada persona y a lo que necesita en cada momento.

Integro herramientas de diferentes enfoques terapéuticos, especialmente de la psicología humanista, la terapia cognitivo-conductual, la terapia de aceptación y compromiso, el trabajo con creencias, la regulación emocional, el enfoque sistémico y el trabajo corporal y somático.

Desde la parte más humanista, la consulta es un espacio de escucha, comprensión y aceptación. Un lugar donde puedas sentirte acompañado/a sin juicio, con calma y con profundidad.

Desde la parte cognitivo-conductual, trabajamos los pensamientos, patrones, conductas y formas de interpretar la realidad que pueden estar manteniendo tu malestar.

Desde la terapia de aceptación y compromiso, ponemos el foco en tus valores, en la dirección que quieres darle a tu vida y en cómo dejar de pelearte constantemente con lo que sientes.

Desde el enfoque sistémico, miramos también tus vínculos, tu historia familiar, tus relaciones y el lugar que ocupas en los distintos contextos de tu vida.

Y desde una mirada más corporal, atendemos a cómo el estrés, la emoción y la historia vivida se expresan también en el cuerpo.

No se trata solo de hablar de lo que te pasa.
Se trata de entenderlo, darle sentido y transformarlo.

En consulta trabajamos para que puedas comprender mejor tus emociones, identificar patrones que se repiten, soltar cargas, poner límites, revisar creencias, regular tu sistema nervioso y construir una forma de relacionarte contigo y con los demás más sana y coherente.

Mi objetivo no es que dependas de la terapia, sino ayudarte a desarrollar recursos para comprenderte mejor, tomar decisiones más conscientes y recuperar una sensación interna de dirección, seguridad y calma.

La Psiconeuroinmunología Clínica, o PNI, es una forma de entender la salud desde una mirada global.

Estudia cómo se relacionan entre sí los distintos sistemas del cuerpo: el sistema digestivo, inmune, nervioso, hormonal, metabólico y emocional.

Desde esta perspectiva, un problema digestivo, inflamatorio o autoinmune no se observa como algo aislado. Se mira dentro de una historia más amplia: cómo vives, cómo comes, cómo duermes, cómo gestionas el estrés, cómo está tu energía, qué síntomas tienes, qué antecedentes arrastras, qué tratamientos has hecho, qué analíticas tienes y qué momentos vitales han podido influir en tu salud. 

La PNI no busca poner una etiqueta más.
Busca entender el terreno en el que tus síntomas han aparecido y qué factores pueden estar manteniéndolos.

En una primera consulta de PNI hacemos una revisión profunda de tu caso. Repasamos tu historia de salud, tus síntomas actuales, tu digestión, alimentación, descanso, actividad física, nivel de estrés, estado emocional, antecedentes médicos, medicación, suplementos, analíticas y pruebas que tengas disponibles.

Lo que hacemos es coger la fotografía de tu momento actual y, a través de una entrevista detallada, convertirla en una película que nos da información sobre el inicio y el desarrollo de tus síntomas. Esto nos permite descubrir con qué tienen que ver. 

El objetivo de esta primera sesión es construir un mapa claro de lo que puede estar ocurriendo.

Muchas personas llegan con la sensación de tener piezas sueltas: síntomas digestivos, cansancio, inflamación, ansiedad, brotes, dolor, niebla mental, intolerancias, alteraciones hormonales o malestar difícil de explicar.

En consulta empezamos a unir esas piezas.

El paciente se lleva algo muy importante: una explicación clara y comprensible de qué puede estar pasando en su caso, qué factores pueden estar influyendo y por dónde tiene sentido empezar.

Después de la sesión, preparo unas pautas personalizadas que envío en los días posteriores. No son recomendaciones genéricas, sino un plan adaptado a tu situación, tu punto de partida y tus posibilidades reales.

Estas pautas pueden incluir cambios en alimentación, hábitos diarios, sueño, descanso, movimiento, exposición a luz natural, regulación del estrés, contacto con la naturaleza y suplementación cuando tenga sentido.

La idea no es cambiarlo todo de golpe.
La idea es saber qué hacer, por qué hacerlo y en qué orden empezar.

Después, el acompañamiento continúa con sesiones de seguimiento. En ellas revisamos cómo has respondido a los cambios, qué ha mejorado, qué sigue igual, qué dificultades han aparecido y qué ajustes necesitamos hacer.

Porque un proceso integrativo no consiste en darte una lista de pautas y dejarte solo/a. Consiste en acompañarte, adaptar el camino y ayudarte a entender cómo responde tu cuerpo.

Mi objetivo es que salgas del proceso con más claridad, más autonomía y mejores herramientas para cuidar tu salud de una forma realista, personalizada y sostenible.

Pero muchas veces no es solo una cosa.

Puedes venir por ansiedad y descubrir que tu digestión también está influyendo.
Puedes venir por síntomas digestivos y ver que el estrés lleva años sosteniéndolos. Puedes venir por cansancio, inflamación o dolor y necesitar mirar tanto lo físico como lo emocional.
Por eso no trabajo solo con etiquetas. Trabajo con personas.

Mi enfoque

Mi forma de trabajar es integrativa.

Eso significa que no miro únicamente el síntoma que traes, sino el contexto completo: tu historia vital, tus hábitos, tu estado emocional, tu digestión, tu descanso, tu alimentación, tu nivel de estrés y tu forma de vivir.
No se trata de buscar una única causa para todo.
Se trata de entender qué factores pueden estar influyendo en tu caso y qué cambios pueden ayudarte a recuperar equilibrio.
A veces empezamos por la parte psicológica.
A veces por la parte física.
Y muchas veces trabajamos ambas a la vez.
SERGIO G. FRESNEDA

Cómo podemos empezar

1

Llamada gratuita de 10 minutos

Es una primera toma de contacto. Me cuentas brevemente qué te ocurre, resolvemos dudas y vemos juntos cuál puede ser el mejor punto de partida.
No es una sesión terapéutica, sino un espacio breve para orientarte y ver si mi forma de trabajar encaja contigo.

2

Tras esta primera toma de contacto, decidimos por dónde empezar

Sesión de psicología

Este proceso es el adecuado si tu motivo principal es emocional o psicológico.

Trabajamos aspectos como ansiedad, estrés, apatía, tristeza, bloqueos emocionales, duelos, relaciones, autoestima, sensación de desconexión o pérdida de sentido.

Aunque el foco esté en lo emocional, siempre tendremos en cuenta el cuerpo: cómo duermes, cómo descansas, cómo está tu energía, cómo se expresa el estrés físicamente y qué relación puede haber entre tus síntomas y tu estado emocional.

SOBRE EL SERVICIO

Duración: 60 minutos.

Frecuencia orientativa: cada 15 días. En algunos casos puede ser conveniente empezar con sesiones semanales. En otros, podemos espaciar más las visitas según tu evolución.

Sesión de salud integrativa y PNI

Esta sesión es la adecuada si hay síntomas físicos importantes: problemas digestivos, inflamación, enfermedades autoinmunes, fatiga, dolor persistente o síntomas que no terminas de entender.

En esta primera sesión hacemos una revisión amplia de tu historia: síntomas, antecedentes, digestión, alimentación, descanso, estrés, actividad física, analíticas si las hay, tratamientos previos y momentos importantes de tu vida.

El objetivo es construir un mapa de lo que puede estar influyendo en tu caso y proponer cambios realistas para tu día a día.

Podemos trabajar sobre:

  • Alimentación.
  • Exposición a tóxicos
  • Sueño y descanso.
  • Movimiento.
  • Estrés
  • Hábitos diarios.
  • Contacto con la naturaleza.
  • Suplementación, cuando tenga sentido.

SOBRE EL SERVICIO

Duración: 90 minutos.

Frecuencia orientativa: En los procesos de PNI, lo habitual es dejar más tiempo entre sesiones para que puedas aplicar los cambios y observar cómo responde tu cuerpo.

Después de la primera sesión, los seguimientos suelen hacerse cada 4-6 semanas aproximadamente.

Duración de seguimientos PNI: 45-60 minutos.

Acompañamiento integrativo

En la mayoría de casos, lo físico y lo emocional están relacionados. Puede haber ansiedad con síntomas digestivos. Estrés crónico con inflamación. Una enfermedad autoinmune que debutó con un gran impacto emocional. O síntomas físicos que empeoran en etapas de tensión, exigencia o desconexión.

Así, en mi consulta suele ser muy habitual combinar sesiones de psicología con sesiones de PNI y salud integrativa.

SOBRE EL SERVICIO

Este tipo de acompañamiento es mi preferido, ya que permite trabajar de forma completa en la salud de la persona, obteniendo resultados que se mantienen a largo plazo.
La frecuencia se adapta a cada persona.

¿Por qué iniciar terapia conmigo?

Te ofrezco un espacio seguro y libre de juicio, donde te sentirás cómoda/o para poder abrirte.

Estaré presente en tu proceso: tendremos comunicación vía Whatsapp para resolver dudas o bloqueos.

Realizarás un trabajo profundo: me gusta enviar ejercicios para trabajar en casa y en el día a día.

En las sesiones PNI te enviaré un plan de trabajo detallado con pautas y recomendaciones./b>

¿Qué conseguirás en el proceso?

No se trata de prometer soluciones rápidas ni cambios mágicos.

Se trata de construir un camino claro, adecuado a tus necesidades y sostenible para recuperar equilibrio físico y emocional.

Personas que ya han recorrido este camino

Preguntas frecuentes

De momento, trabajo exclusivamente online.

Las sesiones se hacen por videollamada, lo que significa que puedes trabajar conmigo desde cualquier lugar sin necesidad de desplazarte.

En mi experiencia, el formato online no resta nada a la profundidad del trabajo. Lo que ocurre en una sesión ocurre igual, estés donde estés.

Normalmente empezamos con una llamada gratuita de 10 minutos. Nos conocemos, me cuentas brevemente tu caso y decidimos juntos por donde empezar según tu situación.

Si lo tienes claro, también puedes reservar directamente una primera sesión y comenzamos a trabajar.

En la primera sesión revisamos qué te ocurre, desde cuándo, qué has probado, cómo está tu cuerpo, cómo estás emocionalmente y qué necesitas ahora.

A partir de ahí, te guiaré a través de un camino de trabajo realista, siempre adaptado a tu caso y a tus circunstancias.

Lo vemos juntos.

Si el motivo principal es emocional, normalmente empezamos con sesiones de psicología integrativa.

Si hay síntomas físicos importantes —digestivos, inflamatorios, autoinmunes, fatiga, dolor persistente— puede tener sentido hacer una primera sesión de PNI y salud integrativa.

Y si ambas partes están relacionadas, podemos combinar los dos enfoques.

La idea no es encajarte en una categoría, sino encontrar el punto de partida más útil para ti.

No. Aunque trabajo mucho con el eje intestino-cerebro, una gran parte de los procesos que acompaño son puramente psicológicos: ansiedad, estrés, bloqueos emocionales, duelos, dificultades relacionales, apatía o sensación de desconexión.

Cada caso es distinto, y no todo el mundo necesita lo mismo.

No hace falta que lo tengas claro antes de venir. Para eso está el proceso.

En la primera toma de contacto ordenamos lo que está pasando y vemos por dónde tiene más sentido empezar.

Depende de cada persona. De lo que traigas, de lo que quieras trabajar y del ritmo que necesites.

Lo hablamos desde el principio, y lo vamos ajustando según tu evolución.

Sí, si las tienes, pueden aportar información útil.

Podemos revisar analíticas recientes, pruebas digestivas, informes médicos o tratamientos que estés siguiendo para entender mejor tu caso.

Aun así, no necesitas traer pruebas para empezar. Si durante el proceso vemos que tendría sentido valorar algo concreto, te lo indicaré para que puedas consultarlo con el profesional sanitario correspondiente.

Sí. De hecho, es esencial que lo hagas.

Mi trabajo nunca sustituye el seguimiento médico ni la medicación que tengas pautada. El enfoque integrativo puede complementar tu proceso, pero cualquier cambio en fármacos o tratamientos médicos debe hacerlo siempre tu médico.

Solo cuando tiene sentido.

La suplementación no es el punto de partida para todo el mundo ni sustituye los hábitos básicos, la alimentación, el descanso o el trabajo emocional.

Si en tu caso puede ayudar, la plantearemos de forma personalizada y prudente.

El pago se realiza antes de la sesión, en el momento de la reserva.

Puedes pagar con tarjeta a través de la pasarela de pago online, o mediante transferencia bancaria. En ambos casos recibirás la confirmación de tu cita una vez el pago esté completado.

Entiendo que a veces surgen imprevistos. Si necesitas cambiar una cita, lo único que te pido es que me lo comuniques con al menos 24 horas de antelación.

Si avisas con tiempo, la sesión se reprograma sin ningún coste. Si el aviso llega con menos de 24 horas, la sesión se considerará realizada y será necesario reservar una nueva.

Puedes gestionar el cambio fácilmente desde el enlace que recibes en el correo de confirmación, o avisarme por WhatsApp o email.

Para consultar la política de cancelación completa, haz clic aquí.

Es muy habitual sentir miedo, dudas o no saber por dónde empezar.

No tienes que tenerlo todo claro ni saber explicarlo perfecto. Podemos empezar simplemente por ordenar lo que te pasa. 

No hace falta que vengas preparada/o, yo te acompañaré y te guiaré desde el primer momento.

Puedes reservar una llamada gratuita de 10 minutos para contarme brevemente tu caso y ver si mi forma de trabajar encaja contigo.

También puedes escribirme por WhatsApp o email antes de dar el paso.

¿Damos el paso?

Si ya lo tienes claro:

Si prefieres un primer contacto: